Mostrando entradas con la etiqueta escribir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escribir. Mostrar todas las entradas

Elevar una cometa




It´s my kite by



Llegaron seguros de su intento…
Como delanteros confiaban en su tino,
compinches, camaradas,
raspadas las rodillas, despeinados, camisetas descompuestas.  
No es la temporada, escuché desde las gradas;
Hace un mes era posible, añadieron otros 
sin dudarlo.







Hay días...





Hay días que imagino
La primavera probar en mi ventana
Celeste que viste el universo
Sensación en la piel que pone alerta los sentidos
Pasan los segundos y recuerdo
No hay estaciones donde vivo…









Hay días que creo ser Jimmy Liao
Sus letras y colores
Me sumerjo en su rincón del mundo
Donde vuelo entre plantas submarinas, vocales y sonatas
Pasajes de turquesa, verde y acuarela.
Hay días en que hablo con mi gato…
No soy tu gato, me corrige.
No tengo gato, le recuerdo.





 Hay días en que el ánimo amanece confundido
Los sentidos me traicionan
¿No es primavera la que toca a mi ventana?
¿No es mi gato el que escucho sigiloso?
¿Los colores anuncian retirada?

 
Un obsequio salva la mañana
Soy crayón, papel y tinta… 
¡Al diablo los sentidos! Su traición no me molesta.
Escucho de muy lejos la  pícara mirada de Sarita…
¡Qué entre el sol, el gato, la alegría de los niños!
 

¡Llegaron los amigos!





Por fin llegaron los amigos, llegaron con la albahaca, el manchego, la receta; una botella, un abrazo, la alegría. 




Manos a la obra, una broma, un cuento, una nueva fantasía.
El fuego a punto. El pan y la cebolla, los tomates y la oliva.
Aroma a fruta, viajes y futuro.  ¡Llegaron los amigos!
Sus miradas y  palabras que animan las estrellas, sueños para todos.


Los minutos se funden con la risa;
Aguacero en el verano.
Un empeño, una ilusión, 
un camino se comparte. ¡Bien por esa! ¡Un brindis por la mesa! ¡Llegaron los amigos!

La música ilumina, 
los recuerdos se construyen, ¿Postre, vino, agua? 
Un nuevo abrazo, retoman sus caminos,  una nueva despedida, 
Promesa de otro encuentro, no olvides la receta… 

¡Llegaron los amigos!

Una tarde solitaria

Una Tarde Solitaria


Quarter past seven by Tomi Beskounik
  
El reloj de la cocina va a su propio ritmo, una tarde solitaria escuché su corazón moverse con esfuerzo. Casi imperceptible fue su decisión de quedarse con el tiempo. 



Como bailarina de puntillas practica sus posturas sin asomo de cordura. Yo lo observo desde lejos. Sus zapatillas media punta se grabaron en mi mente. 





Otros miembros del equipo han decidido detenerse. En la Catedral y esquinas coloniales se quedaron en silencio. Transeúntes y locales parecen algo inmunes, escuchan las noticias o corren a una cita cancelada.

Los amigos me recuerdan que el reloj de la cocina va a su propio ritmo, yo sonrío.    

No está mal creer son las nueve cuando ya el otoño advierte su llegada.