Un corto viaje acabó con su existencia.
Caminata sin pretensiones ni barullos
Fue el empedrado el que quebró al final su fortaleza.
Un aliento de congoja cubrió el descubrimiento
Compañero de senderos, fiel, prudente, buen amigo.
Plural no aplica, fueron uno.
Mucho antes de embarcar, compañía ineludible.
Juntos por grutas, calles coloniales, montes escarpados,
puentes en desuso, parajes de colores...
Juntos entre
iglesias ortodoxas, monasterios y templos redimidos
Remembranzas, sonrisa inadvertida en cada esquina.
No encuentro un camposanto meritorio.
Un lugar para aquellos que animan sin descanso:
¡Sigue, la cuesta no es tan árdua!
Un lugar para aquellos que murmuran al oído... Aún tienes pasos por delante.
Dejo aquí mi gratitud y aprecio
Espero sigas desde allá hablándome en sigilo. Escucharé
consejo.
Recordaré las aventuras, los pasajes, la alegría…. el polvo
del camino.
Adiós mi buen amigo.



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Un abrazo, Olga